Cuan estúpido fui
dedicándote versos,
regalando palabras de ánimo,
ofreciendo mi amistad,
mi afecto y mi consejo;
preocupándome
de tu bienestar.
De sobra me has demostrado
tu escaso aprecio por todo,
tu enorme egoísmo
y ese fatal engreimiento.
Eres libre de olvidarme
pero no dejes de recordar
que jamás nadie querrá
a quien nunca ha querido.
dedicándote versos,
regalando palabras de ánimo,
ofreciendo mi amistad,
mi afecto y mi consejo;
preocupándome
de tu bienestar.
De sobra me has demostrado
tu escaso aprecio por todo,
tu enorme egoísmo
y ese fatal engreimiento.
Eres libre de olvidarme
pero no dejes de recordar
que jamás nadie querrá
a quien nunca ha querido.
Dolor se lee en tus letras, sentencia al final de un poema, pero mi pensamiento dice que hay que darle salida a la rabia, permitírselo está bien, para que no quede dentro y nos envenene el alma, pero cada cual lleva su sentencia, no habría de recordársela, hay que dejar que cada cual la vea.
ResponderSuprimirSi sabes amar, simplemente AMA.
Besos (últimamente estás muy contrariado)!!!
no fuiste estúpido, fuiste una persona con sentimientos.
ResponderSuprimirbiquiños,
Aldabra