Dame la verdad de tu mirada.
Dame el cantar de tu risa y la sal de tus labios.
Dame la firme convicción de tus abrazos.
Dame el roce con tu delicada corteza.
Dame el cálido albergue de tu pecho tentador.
Dame la sensación única de tu sexo codiciado.
Dame el cantar de tu risa y la sal de tus labios.
Dame la firme convicción de tus abrazos.
Dame el roce con tu delicada corteza.
Dame el cálido albergue de tu pecho tentador.
Dame la sensación única de tu sexo codiciado.
Dame tu amistad esparcida entre rocío...
ResponderSuprimirBlogsaludos
Jolínes, que te lo dé.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Haces bien.. TU PIDE, PIDE.... ^.^
ResponderSuprimirpidiéndoselo así, imposible pensar en su negación.
ResponderSuprimirbicos,
Aldabra
El amor verdadero debe ser más generoso, dar sin esperar, aunque no para siempre.
ResponderSuprimirHay entregas sublimes, sin duda.
ResponderSuprimirTodo cuanto pides, espero que te sea dado, como así seas tú quién fervientemente lo dé.
ResponderSuprimirLa vida es un toma y daca constante, y la entrega total.
Un abrazo
Difícil de que te den todo eso.
ResponderSuprimir!!Suerte!!
Bicos mi atún del norte.